|
domingo, abril 01, 2007
El viernes, por fin, cobré la extra de marras (mucho menos de lo que yo esperaba, por cierto) y ayer no pude contenerme y me regalé dos caprichos que no me hacían ni puñetera la falta, pero es que si me hicieran falta dejarían de ser caprichos automaticamente,claro. El priermo fue este:

Yo sabía que no tenía que ir a verlas, porque si las veía no podría contenerme, pero aun así fui....y al principio conseguí salir dela tienda sin comprarlas...pero despues volví y me las probé...e irremediablemente sucumbí. El otro capricho fue mucho menos doloroso para mi bolsillo, pero exactamente igual de innecesario que el primero:

Así no se puede ahorrar ni nada de nada. Voy a tener que "secuestrar"la tarjeta de crédito.
|
# te lo dice
toayita @ 2:46 PM
|
|